Es un limpiador para fachadas en ladrillo, formulado a base de una mezcla de ácidos y aditivos especiales. Está diseñado para lavar y desmanchar superficies de ladrillo que no hayan sido tratadas con sellantes o lacas, eliminando residuos de mortero de pega y eflorescencias (manchas blancas), además de recuperar y resaltar la tonalidad natural del ladrillo.
Aplicaciones recomendadas
Tratamiento en fachadas nuevas de ladrillo que requieran remoción de residuos de mortero de pega.
Limpieza de eflorescencias blancas presentes en ladrillos expuestos.
Recuperación y renovación de la tonalidad original del ladrillo en muros y fachadas.
Tratamiento previo antes de aplicar agentes hidrófugos (repelentes), garantizando mayor durabilidad de los acabados.
Ventajas clave
Elimina residuos de cemento adheridos a la superficie del ladrillo.
Remueve eflorescencias blancas, mejorando la estética del muro.
Recupera y resalta la tonalidad natural del ladrillo.
Puede usarse como tratamiento previo a repelentes hidrófugos, asegurando mayor durabilidad.
Fácil aplicación en obra, con resultados rápidos y efectivos.
Dosificación y uso
Se aplica diluido en agua según la intensidad de la mancha y las recomendaciones de la ficha técnica.
Generalmente se utiliza en proporciones de 1 parte de producto por 4 a 10 partes de agua, dependiendo del grado de suciedad.
Se recomienda aplicar con brocha, rodillo o aspersor, dejar actuar unos minutos y enjuagar con abundante agua.
No debe aplicarse sobre superficies tratadas con sellantes o lacas, ni sobre materiales sensibles a ácidos.